Las
flores han muerto
y no
quedan semillas
la
nube segó sus vidas.
Y el
tallo también
¿qué
hacemos ahora?
Ya
nada queda de aquellas
blancas
y dulces voces.
Cenizas
alrededor, dolor, destrucción.
Sus
voces acallaron las
manos
asesinas que nada entienden de amor.
Los
buscan las mariposas
no
los encuentran,
ahora
también ellas se han vuelto negras
¡de pena!
Lágrimas
ruedan por las mejillas
oyéndose susurro de oraciones que musitan.
Silencios
de temor que al aire silban.
Nube
amenazante ¿por qué llegaste?
Segando
tantas vidas.
Ahora
solo nos queda llevar flores
a sus
tumbas.
Autora: Higorca Gómez
Poema Inédito

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