
martes, 24 de agosto de 2010
MIMOS

jueves, 19 de agosto de 2010
INUNDACIONES EN PAKISTAN

martes, 17 de agosto de 2010
UN MONTE DE SINTRA (PORTUGAL)




jueves, 12 de agosto de 2010
JUAN MARICHAL - HISTORIADOR-ENSAYISTA
En todas partes hay grandes “eminencias” grandes cabezas pensantes, inteligentes, sabios, etc. pero bien cierto es que España ha dado grandes frutos al mundo. Grandes personalidades de todo tipo, somos ricos en ello. Navegantes, descubridores, y así iríamos contando un sin fin de genios y maestros.
Entre ellos estaba este grande, porque lo era. También es cierto que una vez más tuvo que emigrar, igual que tantos otros grandes por culpa de una guerra que nunca tuvo que “estallar” y, fue por aquella causa que aquellos intelectuales tuvieran que marchar a varios kilómetros del lugar donde habían nacido.
El no fue menos, nacido en Tenerife, a los diecinueve años, tuvo que emigrar a México donde se formo para luego seguir en EE.UU.
Catedrático emérito de Harvard, historiador y ensayista, podemos encontrar varios de sus libros en las mejores librerías mundiales. Algunos de sus libros son: Tres voces de Pedro Salinas, Cuatro fases de la historia intelectual y lo más importante de todo: recopilo todas las obras de Azaña para darlas a conocer.
Durante un tiempo vivió en Madrid donde tuvo oportunidad de conocer a otros intelectuales como él.
Se le concedieron varios premios en reconocimiento a su notable trayectoría: Gran Cruz de Alfonso X el Sabio, Premio Nacional de Historia y Literatura, Premio de Canarias a la Literatura, Encomienda de Isabel la Católica, Medalla de Oro de Bellas Artes...
Casado con Solita Salinas, fallecida hace unos años, era hija del poeta Pedro Salinas.
Ha muerto en Cuernavaca (México) donde vive su hijo, también historiador. Allí Don Juan era muy estimado e indudablemente ha sido muy sentida su muerte. D. E. P. maestro, su vida fue rica, inmensamente rica, tuvo oportunidad de buscar, extraer y publicar riquezas inmensas de esta tierra, de esta España que tan necesitada esta de personas que nos enseñen el ayer de una manera clara y limpia.
martes, 10 de agosto de 2010
GALICIA-TIERRAS BAIXAS





lunes, 2 de agosto de 2010
LAGO DE SANABRIA



En plena naturaleza que más bien diría yo “naturaleza salvaje” encontramos en nuestro caminar ese remanso de paz y esparcimiento.
Un inmenso lago, un oasis en pleno desierto como diría algún naturista experto. Un lago de aguas oscuras ¡Claro! ¿Eso es debido a los montes cercanos y en cadena que lo circundan?
Aguas de un azul oscuro que parecen espejos ¡si! Espejos de un gigante guardián. O verdes vejiga que nos diría el pintor que aprovecha el instante para plasmar ese tono tan dado por la naturaleza.
Naturaleza ¡divina palabra! Creada ¿por quien? No hay nadie que iguale semejante belleza, no encuentro el artista pintor o dibujante que fuese capaz de colocar en un lienzo un paisaje tan armónico y con tanto movimiento.
El lago nos transmite la paz de sus quietas y a la vez movidas aguas porque aunque nos parezca que están calmadas, es indudable que tiene el movimiento continuo de la vida.
Miramos alrededor y vemos que su agua se filtra con timidez por esos recovecos que los “padres montes” tienen, ellos son como brazos acogedores que sostienen al hijo que busca protección.
El lago es el hijo ya que esta en su seno; el seno de la madre que le cobija y a la vez calma la sed del caminante fatigado. Una sed distinta a la corporal, una sed física y mental que abarca desde los ojos del alma.
En sus aguas, podemos ver reflejadas el movimiento de las ramas; ramas de esos árboles cercanos, parecen bailar una danza sobre el espejo nítido, gigante de la naturaleza. Danza infernal cuando el aire y el viento ataca fieramente en un valle cercado, y, eso sí, dejando volar la mente, la imaginación nos lleva a pensar en alguien que hace muchos siglos habito allí ¿Por qué no? Cada lugar tiene su historia, su “meiga” su “dragón” escondido.
Nosotros ante tanta belleza no buscamos eso, buscamos a una bella y enigmática doncella que alguna vez se baño en tan esplendido y mágico lugar.
Todo eso y mucho más me dice al mirar las oscuras y profundas aguas de ese lago de Sanabria.