Seguidores -- GRACIAS POR ACOMPAÑARME OTRO AÑO

CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

viernes, 19 de junio de 2009

EL DIA DE NUESTRO IDIOMA, EL ESPAÑOL

Hoy es uno de esos días perfectos, maravillosos y lleno de actividades. Actividades que me llenan de orgullo por ser española y mi idioma, sin ninguna duda es el español.
Ya tenemos un buen número de Institutos Cervantes por todo el mundo con un solo deseo ampliar mucho más nuestro idioma.
El español, rico abecedario, rico en palabras, palabras llenas de encanto, llenas de poesía, amplias en seudónimos y antónimos. Palabras que brotan a través de los labios y que salen del corazón, del alma y que recorren como ave, surcando los mares miles de kilómetros para unir a todos aquellos hombres y mujeres que un día fueron conquistados. Hombres y mujeres de unas tierras, de unos mundos distintos y que hoy siguen siendo nuestros hermanos.
Hoy, protagonista: El español, una lengua que supo plasmar un hombre: "El manco de Lepanto", en un libro inigualable y bastión del mundo entero ¿Quién no ha leído nuestro genial don Quijote? ¿En que país mundial no hay por lo menos un solo libro del Quijote? En el lugar más recóndito del globo terráqueo podemos encontrar uno.
Don Miguel de Cervantes con su pluma divulgo por cada rincón del mundo nuestro idioma. Gracias maestro por divulgar tan ricamente, por dejarnos esa fabulosa obra. Por dejarnos la mejor herencia que poseemos los que habitamos en un lugar llamado España.

VICENTE FERRER E P D.


Hoy es un día triste, ha fallecido uno de los hombres que más amo a los pobres, que más supo llevar la palabra de Dios a todos aquellos que la necesitaban, por que la palabra del Padre no solamente se lleva con "eso" ¡con palabras!. Hay que llevarla también con hechos, con todo aquello que necesita el hombre, la mujer y los niños para poder vivir, para poder al fin y al cabo ¡¡¡¡OIR LA PALABRA!!!!
Supo llevarles el consuelo, un trozo de pan, el agua que a veces se necesita, para beber y para bañar, lavar el alma, los cuerpos e hidratar los sentidos.
Todo eso supo llevar Vicente a esas personas que siempre tuvo cerca, de esas que siempre supo rodearse. Trabajo para ellos y para ellas sin pensar nunca en nada más que en el bien. Les enseño aprender a trabajar para sobrevivir con amor a los demás. Hoy quizás se nos ha encogido el alma al oír la noticia, y, al mismo tiempo estoy contenta por que se ha ido con el alma en paz, con su conciencia y su corazón henchido de amor. Él, que tanto amaba a ese Dios grande que a todos nos une. Llamese como se llame, siempre es el mismo. Solamente me queda que dar las gracias a ese hombre a Vicente Ferrer por haberme enseñado tanto, sobre todo a dar todo mi cariño y amor a todos aquellos que aún haciéndome daño están cerca de mí, por haberme enseñado a compartir mi pan con aquellos que lo necesitan más que yo. Por haberme enseñado que la humildad es el mejor regalo que puedo ofrecer a los demás. Gracias Vicente por haber abierto a los ojos del mundo la pobreza de los demás, y al mismo tiempo la riqueza de tu alma enorme. Descansa en Paz, te lo mereces por haber cumplido ampliamente tu cometido.