lunes, 30 de mayo de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
LEONORA CARRINGTON
Hoy, con su paleta y su caballete a cuestas, un fajo de papel, unos cuantos lapiceros, y un escoplo, una gran creadora, una artista se ha ido a otro universo para seguir brillando, rutilando como una estrella más.
A sus noventa y cuatro años, con una gran carrera, una enorme sabiduría, una buena forma de mover el pincel y la pluma, el martillo, y, el cincel. Doña Leonora Carrington nos ha dejado.
Maestra de la pintura, grande entre las grandes, supo llevar los colores, el surrealismo, la creación, y, la imaginación, como bandera a lo más alto, quizás ¿Por qué no? Al éxtasis. Porque crear es soñar, imaginar un mundo distinto, un mundo donde el mal no existe, solamente es, su propio mundo. Ella además era una artista, porque artista es aquella que hace más de una disciplina: Pintora, escultora y escritora, por sus venas corría, creación pura.
Fue amiga, compañera de otros grandes pintores, y escritores de su época, respetada y admirada, vivió en un tiempo duro, pero eso no la hizo desfallecer. Su obra se exhibe en distintos museos alrededor de todo el mundo. Hoy ya todas sus herramientas y ella descansan en paz. Gracias maestra por hacernos dignos discípulos de su arte.
HISTORIA DE UNA MORERA
El tronco de la morera, cogido desde mi terraza
La morera uniendo sus ramas con otros árboles de mi jardín
La puerta de mi casa, la morera
martes, 24 de mayo de 2011
EL BOSQUE
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| Dibujo en nogalina - Autora: Higorca |
Estoy perdida en un inmenso bosque,
envuelta en la maraña de sus ramas,
enormes troncos me rodean, y,
sin saber cómo…
Me siento mecida por una suave brisa…
Sintiendo un dulce aroma sobre mi rostro.
Noto un oscuro y fresco verdor
que tapa todo el azul del cielo.
Extrañas caras me miran, y,
al mismo tiempo… me parece conocerlas.
Alzo mi vista y entre las espesas ramas
me parece, más bien adivinar,
ya que no puedo ver,
ninguna de esas palpitantes estrellas.
Y, en cambio el bosque me acoge,
me mece entre sus ondulantes ramas,
me lleva, y, me trae, con su dulzor,
su verde savia, con esas flores
que siempre me acompaña.
Necesito sentirme abrazada,
Sentir ese aroma que penetra en mi alma,
notar en mi cara el frescor
de las gotas de agua
que desprenden las hojas,
esas hojas verdes que se mecen,
al son de una hermosa sintonía.
Son las aves que cuelgan de sus ramas,
los vecinos que hacen
más bello si cabe ese hermoso
lugar prendido en un rincón,
de este amplio mundo.
Escrita por: Higorca Gómez
miércoles, 18 de mayo de 2011
HOMENAJE A LORCA - MURCIA
Ahora, después de pasados unos días, cuando el dolor se va amortiguando en todos nosotros, quiero rendir homenaje a un trozo de nuestra España, por el que he paseado como una turista más, teniendo la oportunidad de conocer sus rincones y su maravilloso patrimonio cultural. Lorca.
Esta vez, la tierra ha vuelto a temblar, pero mucho más cerca, aquí, junto a nosotros, sembrando el: el terror, y, el dolor de aquellos que lo han vivido y otros que lo han perdido todo.
Alguno de ellos habían venido de, allende los mares, buscando una esquina donde poder encontrar un medio de vida mejor que aquel que tenían en su lugar de origen, y, ahora se han encontrado de nuevo sin nada, eso sí, vivos, que de momento es lo más importante, pero con las manos vacías.
Todas las noticias, las imágenes, me han hecho estremecer, pero sobre todo una, ha hecho brotar mis lágrimas, algo que siempre estará presente.
Por eso hoy, mi recuerdo es para esa madre que con su cuerpo salvo a sus dos hijitos. En un instinto maternal supo darse cuenta que la tierra temblaba bajo sus pies, que todo se les venía encima, y, sin pensarlo le dio tiempo a poner su cuerpo delante para que ellos pudieran seguir viviendo.
Nunca deberán olvidar esos niños el gesto que un día tuvo su madre, estoy segura. Aunque los hijos no tengamos obligaciones para con ellos, por aquello que se suele decir ¡Yo no pedí venir al mundo! Siempre les tenemos que dar las gracias por: traernos, por darnos a conocer la luz del sol, la belleza de las flores, el canto de los pájaros, por darnos tanto cariño y amor.
Nos dan tanto que no les importa dar la vida por nosotros, y, ella, esta madre lo ha hecho, ha demostrado todo ese amor que llevan dentro, su amor para con sus hijos.
Por eso quiero rendir mi homenaje a ella, entregarle todo mi reconocimiento, y, pongo un ramo de flores a sus pies, un ramo eterno, que nunca mueran esas flores, que estén siempre frescas, recordando su gesto.
Escrito, y oleo de: Higorca Gómez
domingo, 15 de mayo de 2011
GUSANOS DE SEDA
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| Dibujo en nogalina-autora: Higorca Gómez |
Hace unos días miraba a través de mi ventana mientras caía una tremenda y horrorosa tromba de agua y granizo, un verdadero desastre. Al mirar no pude evitar ver como caían: nidos y pajarillos recién nacidos que tienen su lugar en los árboles de nuestro jardín. Mire al frente en la acera, ya que en la misma puerta de casa, tenemos una enorme morera, en esta época del año está plagada de frutos, que luego al madurar caen al suelo siendo el consabido peligro para todo aquel que pasamos por debajo de la hermosa morera. Pero a mí, me ilusiona cada primavera cuando veo que empieza a poblarse de esas hojas enormes que tantos recuerdos me traen.
Hoy de nuevo al mirarla detrás de los cristales he recordado aquellos años de mi infancia, recordaba aquellos niños que nos ilusionaba tantas cosas distintas a los pequeños de ahora.
¿Quién no ha tenido gusanos de seda? Me gustaba mirar la caja donde los guardábamos los pequeños de la familia, y, ver como se movían: eran blancos, grandes, gordos, se retorcían por entre las hojas, y, comían con avidez, iban mordiendo aquel alimento que todos los días les poníamos fresco.
Nos gustaba tener cada uno nuestra caja ¡¡de zapatos claro!! Buscábamos por donde estaban, sacábamos los zapatos de la familia y, los dejábamos en el suelo, nos la llevábamos para guardar los gusanos. Con una tijera o cualquier cosa punzante, hacíamos los agujeros en la tapa ¡tenían que respirar! Y allí acomodábamos a los pobres gusanos, que algunas veces otros amigos nos daban. Lo mejor era mi primo, tenía muchos, le criaban en su caja, me gustaba ver como crecía la familia en su “casita”, eso sí ¡cuando no me veían! De lo contrario mi primo ponía el grito en el cielo, como yo era la más pequeña, a veces me daba alguno, él los vendía a otros amigos, o los cambiaba por cromos que le faltaban de alguna de aquellas interminables colecciones que siempre tenía en marcha.
Aquellos gusanos era una buena forma para pasear por el campo, cuando se vive en una capital, la forma de vida es distinta, y, los domingos, o bien el abuelo, o, nuestro padre nos llevaba a coger hojas de morera para nuestros protegidos.
Volvíamos a casa con un “fajo”, de ellas en un cesto para que no se estropeasen, además, que, era así como se llevaba. Más tarde los gusanos hacían su capullo envuelto en seda y se metían dentro, para despertar en una mariposa que de nuevo llenaba la caja de huevecillos para comenzar otra vez el ciclo normal de su vida.
Era toda una experiencia, nos iba marcando los pasos de la procreación y la forma de hacer su trabajo, la seda.
Ahora en cambio ya casi no quedan moreras por aquí por donde habitamos ahora, y, no veo nunca que venga ningún niño a coger esas hermosas hojas de color verde intenso, brillante que es la muestra de que el árbol rebosa salud. No estoy muy al día de los niños pero me pregunto ¿Saben que es un gusano de seda?
lunes, 9 de mayo de 2011
SEVERIANO BALLESTEROS
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| Dibujo, nogalina sobre papel de algodón, autora: Higorca Gómez, Titulo: Vuelo a lo imprevisto |
Después de unos días de descanso, un poco obligados, y, el otro medio por un poco de “vagancia”, o ¿pereza? ¡Quizás porque mi cuerpo lo necesitaba!
Retomo de nuevo: mis letras, mis historias, mis pensamientos y, quizás hasta mis sentimientos, plasmados en estas hojas virtuales. Estoy otra vez de nuevo con todos y todas mis amigas. Como el hijo pródigo que vuelve al hogar.
No puedo pasar por alto algunos acontecimientos que estos días han dejado huella entre nosotros. Quiero decir que no me puedo olvidar de ese personaje, grande, que nos ha dicho adiós ¿Cómo no recordar a Severiano Ballesteros?
A veces el ser jóvenes o más mayores nada importa, viene esa gran señora y ¡¡Zas!! De un “leñazo” se lleva a quien se le pone por delante ¿qué le importa a ella la edad? O ¿quizás, no sabe quién es quién?
A veces, dando vueltas y pensando, me he dado cuenta que además de ser llamados a una edad temprana, se van con un saco de dolor y sufrimiento a cuestas, después de pasar un calvario durante una terrible enfermedad, triste mochila la suya y ¿para qué? Me pregunto yo, ¿Para qué sufrir tanto y luego marchar con ese único equipaje? La tristeza es mucho más intensa, queda ese poso amargo de haber hecho mucho, y, es, como si no hubieses hecho nada.
Eso ha pasado con Seve. Así le llamaban aquellos que conocían bien a este gran hombre ¿Nos damos cuenta que siempre se van jóvenes aquellos que son buenas personas? Él lo fue, llevo el nombre de España muy alto, el golf, el deporte para el cual nació, todavía más. Un hombre respetado, porque supo hacerse respetar, hoy le lloran en el mundo entero, porque era conocido en todos los rincones del globo.
Rodeado de todos los suyos le llego el sueño eterno, había jugado la última partida, ha cambiado el verde césped bien cortado por las frías nubes ¿Podrá jugar Severiano en aquel lejano lugar? Lo que sí es seguro que allí donde este ahora, también será admirado, tanto como en esta bola llamada tierra. D.E.P
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