Pasajes y más pasajes. Como películas. Trozos de la
vida que se arraigan en la mente ¿Raíces entrelazadas de nosotros mismos?
Caminos y más caminos que parecen hierros candentes.
Mensajes que traen a la mente la fuente necesaria de todo un tiempo.
¿Qué digo tiempo? Vida, toda una vida que dicen es larga.
Me pareció a mí que fue demasiado corta. Como un dulce y amargo sueño, porque
de todo he tenido.
Claro, me dicen ¡como el resto de aquellos que me
antecedieron! Y de aquellos que más tarde vendrán precediendo.
La vida pasa ¡la vida no! ¡Siempre es la misma! Todos
los que nacemos y morimos. Porque, se nace y se muere. Todo aquello que está
vivo. Dicen - es el ciclo de la vida - ya sean: plantas, animales o personas.
Todo es uno. Cada uno con su inteligencia. Porque sí, todo
lo que pasa por este pequeño e inmenso mundo es energía y toda energía
tiene su propio pensamiento. Su propia vida.
Así una a una pasa como una diapositiva. Energía pura
y dura. Como tal envejecemos nada más nacer. Nos envolvemos en una rosca como
la crisálida. Crecemos y cuando llegamos a una edad joven y madura es cuando
esa flor de nuestra vida está más hermosa. Después viene la decadencia y vemos
ahora que somos como esa margarita que se va deshojando lentamente.
Llega la madurez y menos lento bajamos la cuesta. Esa
cuesta que nos lleva a la misma muerte.
Mientras, nuestra mente se forma intentando llegar al
máximo de las fuerzas. Llenando nuestras
tuberías cerebrales de vitalidad, nuestras neuronas de ese espeso y al mismo
tiempo invisible liquido llamado inteligencia.
Así va pasando el tiempo y llenando todo lo que nos
rodea nuestro ciclo vital.
Piso despacio las piedras del camino
La hierba
fresca besa mis pies.
Cuidado tengo
con las ramas secas
Al mismo
tiempo que respiro
El suave
aroma de los pinos.
¿A dónde
voy?
Camino
siempre en línea recta
En cambio,
al frente veo
una tortuosa
senda
que no sé
dónde me lleva.
¿A dónde
voy?
Camino y
camino, sin saber…
A ciencia cierta,
si lejos o cerca
Solamente
una cosa si noto.
Un inmenso
bosque me rodea.
¿A dónde
voy?
¡Cuánta
belleza en mis ojos se refleja!
Siento
correr la sangre por mis venas
Noto el aíre
limpio entrar en mis pulmones
¿Será la
primavera?
¿A dónde
voy?
Me siento
pequeña ante tanta belleza
Verdes
inmensos, colores mil
Que brillan
al mediodía.
¡Al sol le
dan la bienvenida!
¿A dónde
voy?
Grito en el
bosque
¿Quién me
escucha? ¿No hay nadie?
Hadas,
gnomos, entre las ramas
Pajarillos
que alegres cantan.
¿A dónde
voy?
Su casa es
el bosque, respiran
La libertad
es plena…
También yo
quisiera vivir en la floresta
Ser libre de
tantos buitres como acechan.
Higorca

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