Dibujo de nogalina/papel, autora: Higorca
Han pasado unos años, fue
un día terrorífico, espantoso, nunca lo olvidaré. En un principio pensé que se
habían equivocado en el telediario, o simplemente que hablaban de una película
¿qué raro? Presté más atención ya que en realidad, esas cosas suelen decirlas
al final del mismo ¡Ya no me dio tiempo! Vi, al igual que los demás telespectadores
como otro avión se empotraba y reventaba la otra torre, creo que abrí
desmesuradamente los ojos y me tape la boca para ahogar un grito ¿Qué estaba
pasando?
No podía creer lo que
estaba viendo: gritos, humo, polvo y gente, personas, muchas personas muertas,
otras corriendo, cuando ya había visto tirarse a otras por aquellas ventanas
tan sumamente altas, aquello ya no me parecía una película.
Las noticias eran
espantosas, terribles, mientras mi cabeza al igual que la de otros muchos
(estoy segura) daba vueltas queriendo saber más de lo que estaban diciendo.
Me quede pensando y me
dije a mi misma ¿Señor tú has enviado esto? Ni tampoco es posible que fuese
Alá, entonces ¿Qué ha pasado? ¿Quién ha podido tener la sangre tan fría como
para hacer esto? La sangre fría y la mente retorcida, enferma, llena de veneno,
porque ¿Cómo tenía el corazón, semejante persona por llamar de alguna forma?
Pero aquello paso,
despacio se fue escapando de nosotros aquel sufrimiento, terrible sufrimiento
para ser más exacto. Tiempo después se supo quién fue el malvado que ordeno
semejante matanza, dicen que murió ¿será verdad? ¿Quién sabe? Lo que sí se sabe
es todos aquellos seres inocentes que perdieron su vida en aquellas torres.
El poder ¡siempre el
poder! El afán de mandar, de ser grande, odio, avaricia… enfermedad terrible
del ser humano, la envidia, yo manejo y gobierno al resto del mundo ¡Por eso
soy el más grande! Pobres ignorantes, incautos, triste pensamiento el suyo.
¿Por qué no nos paramos a
pensar un momento antes de hacer daño? Estamos cayendo en el abuso, en la
injusticia, sin parar a pensar quien es aquel que paga sin culpa los delitos de
la mano justiciera. Ávidos de violencia, cosa que vemos a todas horas, en la
pantalla grande, en la pequeña, a través de las noticias, de las películas,
incluso en la calle podemos ver: peleas y discusiones violentas por el simple
deseo de pelear.
¿Es necesario que veamos
tantas ganas de pelear, de lucha?
Reflexionemos y miremos de
frente, demos la mano limpia, tranquila, serena, con cariño y un poco de amor,
a todos aquellos que encontremos a nuestro lado.
Despojemos todo vendaval
de nosotros, olvidemos el odio, el rencor, y, apoyemos todo lo que sea amor.
Que no vuelva todo el dolor del 11 de septiembre y otros 11, que han venido
después.

3 comentarios:
Querida amiga, me uno a tus deseos. Fue tan terrible lo que ocurrió, por favor, nunca más en todo el planeta.
Besos y abrazos.
El ser humano dejado a sí mismo, es capaz de cosas terribles. Deja de ser humano.
Esperemos que todos seamos lo suficientemente sensatos como para que estas cosas no se vuelvan a repetir nunca.
Un abrazo fuerte
Fue tremendo, como fueron tremendos los dos atentados sufridos aquí en Argentina en la AMIA y en La embajada de Israel.. Todos los atentados son tremendos, no hay nada que se puede decir... SOLO INDIGNACIÓN Y REPUDIO POR ESTOS ACTOS
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