Lo mismo que esa madre no ha captado, sobre la conexión de la tórtola y la niña. Tampoco los padres nos damos cuenta de aquellas cosas que tenemos cerca y no las vemos.
Pensando en esa reflexión ¿Nos hemos parado a pensar si entendemos a nuestros hijos? ¿Nos paramos a pensar cuantas veces se nos escapan por no captar alguna de sus palabras? O ¿Por no mirarles a los ojos? ¿Por no tener el suficiente tiempo de hablar con ellos con la suficiente tranquilidad?
La verdad es que vivimos en un mundo de prisas, de anhelos a veces inalcanzables y dejamos de lado aquello que más cerca tenemos y que según todos nosotros es lo que más amamos. Nuestros hijos.
¿Cuantas veces ellos han intentado hablar y por que llevamos prisa no les escuchamos? Podemos decir que muchas, ya que siempre tenemos algo que hacer que nos corre prisa y les decimos - Ahora no, luego..., luego más tarde.
Y luego más tarde ya no lo hacemos, o bien se nos ha olvidado a nosotros, o bien ellos ya no necesitan decir aquello que en ese momento era primordial, y así ha pasado una y otra vez, y cuando nos queremos dar cuenta ya no hay remedio o quizás sea tarde, en poder solucionar.
Por que no miramos a nuestros hijos alguna vez de frente y a los ojos, se puede descubrir tantas y tantas cosas en ellos. Cosas de ellos. Dejarles que nos hablen, que destapen su alma ¿A quien mejor que a los padres? Nosotros podemos resolver el problema que ellos tengan de la mejor manera posible, sin dolor, con cariño que es la mejor forma de hacerlo.
Reflexionemos, y encontremos esa tórtola que cada uno de nosotros llevamos dentro.
2 comentarios:
Desde luego tienes razón.
A veces se nos escapan, muchas cosas de nuestros hijos.
Y cuántas veces se aparcan delante del televisor o la video cónsola para que nos dejen en paz, sin darnos cuenta de la importancia que tiene el prestarles atención.
Gracias por tus reflexiones.
Besos.Montserrat
Higorca, ¡qué gran reflexión!
Publicar un comentario