Joaquina Cañadas, recitando en Córdoba
Fue
en Córdoba. Desde mi butaca pude ver un cabello rubio. Pero mis oídos
descubrieron una voz que dejaba el aliento helado. Hacía años que no oía
recitar de esa forma.
Habíamos
estado cenando la noche anterior todos juntos y comprobé del bien hacer de una
andaluza graciosa y llena de arte. Era el alma de la fiesta. La que llevaba la
voz cantante. Su alegría contagiaba a todos. Allí, hasta los platos se reían.
No recuerdo si cene mucho o poco ¿qué importa? Sé que me lo pase muy bien.
No
tiene mucha altura física, pero tiene una vena artística que quita el sentido.
Mientras
escuchaba aquel recital, recordaba una artista que nos dejo hace algunos años.
Lola Flores. El genio, el arte hecho mujer. La gracia, la sal. De un lugar
inigualable donde el habla se vuelve cante. Donde las letras se vuelven poemas.
Donde el andar se vuelve baile.
Esta
se llama Joaquina Cañadas. Andaluza. Del sur, sur. Como la otra, de Cádiz. Con
duende y tronío.
Ella
dice que es “dislesica” pero que Dios
le ha dado otro don. Sí, el de la memoria.
Yo
tengo que decir la verdad. Joaquina tiene un arte y una gracia incomparable.
Recita como nadie, saca ese genio que solamente una gran artista puede hacerlo
y ella lo es.
De
su garganta surgen los gorgoritos bellos de ese poema sentido, de ese dolor y ¡quejio!
inaguantable. Su voz hace que las lágrimas brotan sin darnos cuenta. Y… luego
una sonrisa. Y… más tarde que la piel se nos erice, y hasta que la sangre
duela.
Porque
oír recitar a Joaquina es alborotar los sentidos. Estremecerse el alma y no poder aguantar: las notas, los
colores, los matices que de su alma sencilla y “dislesica” salen.
Solamente
decir: Ole y ole. Sigue así amiga mía, sigue con ese arte que llena el mundo de
notas, y que quita las penas. Me pongo de pie, me quito el sombrero y aplaudo
con ganas al terminar tu faena. En un escenario te creces, elevas hasta lo más
alto, las humildes letras de cualquier poeta.
Sencilla
y coqueta.
Con
alma de niña.
Con
ojos de gacela.
Con
sangre andaluza.
Con
arte Joaquina.
Con
la sonrisa en los labios.
Pequeña
y dispuesta.
Cantas
muy bien los poemas
Con
chispitas en los ojos.
Con
la sal que derramas.
En
cada una de las letras.
Llevas
poesía en tus venas.
Que
tú no escribes.
Las
llevas dentro.
Que
sabes decirlas.
Con
voz de poeta
Higorca

1 comentario:
Hola amiga, te he leído tus dos entradas, geniales.
Simplemente me he llegado hasta tí, desde la costa, para desearos que la magia de los Reyes Magos, le traigan lo que más necesiten.
Besos a los dos de nosotros dos.
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