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CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

martes, 14 de julio de 2009

LOS CAYUCOS...

Quizás al leer la entrada anterior de Cayucos, piraguas, lanchas, no se comprenda muy bien, pero aquí en España sabemos que todos los días llegan pequeñas y maltrechas embarcaciones, dentro, cargas de ilusión, de futuro incierto, de llegadas fallidas, entre otras cosas por que cuando esa embarcación llega a puerto la mitad de aquellos que han embarcado en países pobres, en países maltrechos por guerras, hambre, o ambiciones, de mandataríos tiranos, sin piedad, sin sabiduría y sobre todo sin corazón.
La mayoría, antes de subir a esa ilusión, a esa embarcación que ellos piensan que les llevara a la libertad, eso después de haber pagado lo que no tienen y posiblemente nunca tendrán. Esas personas han caminado, han sufrido unos cuantos kilómetros de andar, de padecer toda clase de miseria; luego, aquél que ha tenido la gran suerte de poder subir a esa lancha, porque otros muchos ya se han quedado en el camino, sin esperanza, eso sí esperando que los "buitres" en todo caso cave un "poco" para dar sepultura a ese cuerpo encontrado.
No importa el sexo, no, puede ser hombre o mujer, sola, o acompañada por un vientre lleno, o por un bebe recién nacido que ni siquiera podrá amamantar por una escasez de alimento que ella no ha recibido o no recibirá.
Pero es ¡¡tanta la esperanza a encontrar una arena caliente donde poder sentarse con la libertad de poder utilizar esos brazos en un trabajo digno, humano!!...
Luego todo es distinto a lo pensado, algunos no llegan se quedan en alta mar para ser pasto de los tiburones, que a lo mejor al llegar a esta tierra se va a encontrar con otros "tiburones" peores.
Los que pueden al fin llegar, terminar con ese largo calvario de días sin comer, sin beber, o aquellos que no han podido resistir han tenido que utilizar el agua salada del mar, envenenando su sangre y sus órganos vitales.
Llegan como si fuesen piltrafas humanas, los han metido en una barcaza como en otros siglos metían a los esclavos y yo me pregunto cuando veo o escucho algunas de las terroríficas noticias ¿Hemos erradicado a los esclavos?
Difícil pregunta y más difícil contestación, ya que vemos muchas cosas que nos hacen dudar, pero eso lo dejamos mejor para otro momento.
Blancos, negros, amarillos, rojos, todos somos personas, tenemos derecho a una vida digna, no todos podemos ser ricos, ni todos podemos ser pobres, ni todos somos perfectos, ni todos somos imperfectos, somos personas, humanos nos llamaron, aunque a veces se nos olviden y carguemos en pobres embarcaciones ilusiones que luego se rompen en alta mar, que no pueden llegar a encontrar esa arena que les sirva para obtener la libertad.

5 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Que bien describes Higorca, este drama del Siglo XXI.
La nueva esclavitud.
Cuánta impotencia sentimos, al no poder solucionar, tantos y tantos problemas y desgracias¡
Un petò molt fort.Montserrat

Norma dijo...

Gracias, muy buena tu explicación descriptiva, tu claridad en la narrativa nos transporta mentalmente. Nuevamente gracias. Besos. Norma.

Marian y Virtu dijo...

Muy bien expresado, amiga Higorca. Tal vez como mejor se comprende el drama sea poniéndose en la piel de esas personas.
Hay una película muy descripitva al respecto, "14 kilómetros".
Besos.

Anónimo dijo...

HERMOSO,HERMOSO,HERMOSO...


Y MUCHAS GRACIAS POR TU COMENTARIO


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A.CENA

Higorca Gomez Carrasco dijo...

Gracias amigas por vuestros comentarios. Higorca