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CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

viernes, 28 de enero de 2011

HOLOCAUSTO

Oleo/cartón - Titulo: Cielo Rojo - Autora: Higorca Gómez

Ayer, estuve pendiente de algunas noticias más o menos importantes. De todas solamente una me importo en verdad, una que es imposible pasar por ella de puntillas, por que queramos o no, es historia y todo lo que ha existido, sea más o menos: vergonzoso o doloroso, todo es historia.
Ayer, se conmemoraba una vez más el holocausto en Alemania. Al recordar esas atrocidades mi piel se iba poniendo cada vez más erizada mientras pensaba ¿como un ser humano puede ser capaz de martirizar, de llevar a cabo esos asesinatos sin nombre y luego ponerse o sentarse en una mesa para comer? O ¿acostarse en la cama para dormir? Por que pensándolo bien ¿Pueden dormir? No les importaba nada, no miraban la edad ¿Para qué? Ellos solamente les importaba matar y martirizar, el resto...
¿Se ha sabido cuantos murieron? O ¿Se ha sabido cuantos pudieron escapar a ese dolor? Eso es imposible, nunca se sabrá la verdad. Una vez hace años conocí a un señor español que tuvo que emigrar a Francia cuando la guerra civil española (terrible también) una vez allí lo llevaron a un campo de concentración, como tantos otros. Más tarde y siempre en el país galo, los nazis de nuevo lo apresaron y desgraciadamente fue a parar a otro campo pero este mucho peor, Auschwitz, el terror de los terrores.
Ese señor, me explicaba cosas que a veces me tapaba los oídos disimuladamente para no oír: había conocido como se llevaban a las madres a las “duchas”, cansadas de vivir en un mundo de dolor y de angustia. Ese señor se salvo de casualidad, casi no podía caminar a consecuencia de estar en malas condiciones, otros ya, ni llegaban hasta esas horribles “duchas”, morían en los barracones, de hambre, de sed, de angustia pensando en el mañana.
Ayer recordé muchas otras cosas que me explicaba y también recordé un blog que he leído mucho por ser una historia viva de esos lugares, había veces que no podía seguir y de nuevo al día siguiente retomaba la lectura.
¡¡¡Me di cuenta de tantas cosas!!! del dolor de los humanos por culpa de unas personas que solamente quieren poder y riquezas a costa de lo que haga falta: de matar, expoliar, robar. Si acaso sobreviven se sienten los salvadores de la Patria, fortuna amasada con aquellos pobres mártires. Así una detrás de otra: entonces, antes y, ahora, pienso que desde que el mundo es mundo, siempre perseguimos aquello que no es nuestro, aquello que nos es ajeno, pero que soñamos alcanzar algún día ¿a costa de qué?