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UNIÓN HISPANOAMERICANA DE ESCRITORES

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PALABRAS DIVERSAS

CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

sábado, 30 de abril de 2011

ERNESTO SABATO


Oleo - Titulo: La sombra de Dios - Autora: Higorca Gómez

Las gotas caen, una, dos… el cuentagotas ya no las cuenta ¿Para qué? Día tras día nos llegan noticias, alguien se ha ido ¡¡Ha fallecido!! Solemos decir, la guadaña no se olvida, y, eso que estamos en primavera, una estación maravillosa, pero… ¿qué digo? En su lugar, es otoño, quizás por eso, la melancolía, es lo que hace que se vayan ahora en aquel hemisferio. 
Maestros donde nosotros bebemos, tomamos, ese néctar de sabiduría, de aprender diario, de leer y apurar cada letra de ellos; pero llego el tiempo y se van, irremediablemente se van; bueno, solemos decir eso, pero no, yo no creo lo mismo, se van físicamente, pero dejan toda su obra entre nosotros, nos dejan sus pensamientos, su trabajo, nos dan la oportunidad de seguir junto a ellos.
Ernesto Sábato, escritor argentino; casi podemos decir que mitad y mitad, también tuvimos la suerte de tenerlo aquí, en España, y ¿Qué van a decir los franceses? Muy fácil ¡¡Ellos también disfrutaron de su sabiduría!! Ernesto era físico y estuvo trabajando en París, en los Laboratorios Curie. Eso fue hasta que se dio cuenta que aquello no era lo que el buscaba, lo suyo eran las letras ¡¡Que contradicción!! ¿Verdad? Y acertó de pleno, escribió, una, dos, y, otra, y, así fue tejiendo esas maravillosas obras, dejando su herencia para después; que es ahora. Además supo guardar su vocabulario, su español. 
Por algo nació un día de San Juan, de un año muy lejano, o por lo menos a mi me lo parece, 1911. Faltaba muy poco para que cumpliera sus “primeros” 100 años, su centenario ¡¡Qué bien suena!!
Recibió varios premios importantes y estuvo propuesto para el Nobel, no se que pudo pasar, claro que a todos no se lo pueden dar. Como todo buen creador tuvo otra inquietud más: la pintura, aunque luego dijo que: había destruido mucha obra, eso sí, le quedo para poder exponer en París y en España.
Maestro, que pequeño homenaje el mío, con lo grande que usted ha sido ¿Cómo decirle que volveré de nuevo a pasar las hojas de sus libros para seguir cada uno de esos maravillosos consejos? ¿Cómo dar las gracias por todo lo que le ha dado a la cultura, a la literatura? 
Yo siempre le recordaré como aquel maestro que un día estuvo entre nosotros, y… después partió a un lugar desconocido, a un lugar donde reina la paz, para seguir escribiendo y celebrando tertulias con esos otros que ya nos dejaron. D. E. P.

martes, 26 de abril de 2011

Doña MARIA ISBERT

Foto cogida de 20 minutos, internet

Simplemente: Descanse en paz, maestra de actores, hija de otro maestro, no hay palabras para decir y alabar a esta gran artista (actriz) Fue grande entre las grandes, supo dejar el nivel a la altura que su padre, el gran Pepe Isbert, se la dejo a ella, siempre la recordaremos: sus películas, obras de teatro, sera el  mejor de los sellos. Castellano-Manchega, hija ilustre de la tierra de mil colores, hoy descansa, vuela al lugar donde pueda seguir impartiendo su magistral clase: declamación, arte, sabiduría sobre las tablas, ahora seguro sera sobre las nubes.



lunes, 25 de abril de 2011

PREMIO CERVANTES

Fotografia de Doña Ana Mª Matute sobre un oleo de Higorca Gómez






Hoy un inmenso placer me inundaba, estaba oyendo hablar a una joven escritora de 85 magníficos años. La verdad es, que un poco sorda está ¡Qué importa eso! Su lucidez es tal que da una envidia sana oír: su voz, sus ilusiones, su capacidad de memoria y sobre todo las ansias de: aprender, de seguir escribiendo esa novela que ya tiene en mente… su voz es templada, llena de matices todavía, eso quiere decir que es joven, maravillosamente joven.
Le van a entregar el Premio Cervantes, su discurso según ella, será más bien corto ¿Por qué? ¿No se da cuenta que nos gusta oír todo aquello que guarda en su mochila? Estoy deseando oírlo, estoy deseando saber el fruto que va a sacar de ese armario tan bien colocado que tiene sobre sus hombros. Solamente una cosa me disgusta ¿No sería mejor darles ese premio un poco antes? ¡Para poderlo disfrutar! Creo que esperan demasiado, cuando un, o, una, escritor es bueno no hace falta reconocerlo a esas edades porque entonces solamente se puede ir de la silla de ruedas al sillón del trabajo, o viceversa. Debería pensarlo el ministerio de cultura, sea quien sea, porque esas cosas no tienen color político, se es bueno, para unos o para otros.
Y digo esto porque mientras hablaban con Doña Ana Mª Matute, una noticia triste saltaba a los medios. A fallecido a la edad de 93 años el Premio Cervantes del año 2003, el chileno Gonzalo Rojas. Triste coincidencia, dos grandes a la misma hora, hablando de lo mismo, una lo recoge, otro se va para siempre, pero eso sí, se va él, nunca sus letras: sus poemas, sus poesías. El poeta de los poetas, aquel que amo tanto la escritura que transformo la prosa en rima. D E P maestro de poetas.
En homenaje pongo un poema que he podido coger de nuestro lugar internacional: POEMAS DEL ALMA, de donde tengo el gran honor de pertenecer entre otros poetas
                                              ARRULLO

Grand sosiego ovieron aquella noche los muertos:
Apiádate
Agua de ellos por ociosos
y vueltos al revés, permite
Aire que no se envenenen ni se mareen
en el vértigo, Fuego acepta como flores
sus pobres párpados, amamántalos
otra vez Tierra con tus viejos pezones.



Tierra,
Fuego, Aire, Agua, consideren la inmensidad de su hambre.

jueves, 21 de abril de 2011

SAETA

Oleo/lienzo - Titulo: Cristo - Autora: Higorca



¡Chiss! Silencio… cadenas se oyen:
trompetas, tambores, redobles,
¡¡pam, pam, pampaaaam… ¡!
Un cante que hiela en las venas la sangre,
Se para la gente ¡silencio! ¡¡Qué callen!!!
¡Mientras…una saeta se oye!

Dicen que la Virgen llora,
por ver a su hijo que sufre.
La Madre se: acerca, le besa
con suave ternura…
                      sus lágrimas le lavan la herida.
                     ¡Mientras… la saeta canta!

Y sigue la voz quebrada…
rompiendo en la noche,
es una oración cantada, y…
hasta el aire se estremece,
cuando ¡Jesús pasa llevando la cruz!
Mientras… ¡se oye la saeta cantar!

lunes, 18 de abril de 2011

JAPON Y SUS CEREZOS

Oleo - Autora: Higorca Gomez

Ahora cuando tantas cosas; nada buenas, han pasado en el país nipón, mil recuerdos acuden a mi mente. Sobre todo las fechas que eran cuando llegue. Era el mes de abril, finales. Después de muchas horas de vuelo, por fin, a través de las ventanillas pudimos atisbar el mar, nuestro avión iba llegando a Osaka. Nunca olvidare la impresión que daba. Era “alucinante” parecía que el aparato iba a entrar en ese inmenso mar, poco a poco fuimos viendo que las pistas de aterrizaje estaban dentro del agua.
Bajamos y al salir a la calle pudimos ver algo que siempre estará en mi retina: Los cerezos en flor, parecían no tener ramas aquellos árboles, estaban cuajados de flores blancas.
Aquello no era nada, nos dijo la persona que nos vino a recoger, una intérprete que el gobierno japonés puso a nuestro servicio. Cogimos el tren en dirección a donde teníamos de momento nuestro refugio: un hotel magnifico de estilo europeo. En realidad teníamos ganas de relajarnos, y ¿qué mejor forma de hacerlo? ¡Darse una buena ducha! Nos instalamos y nos arreglamos un poco rápido, nos esperaban para cenar un grupo de artistas. Después de cenar en un restaurante donde los Sumus tenían sus reuniones, pudimos dar un paseo por los alrededores, el tiempo acompañaba y estaba repleto de gente, no era muy tarde cuando por fin aquella noche agradecimos mucho poder ir a dormir.
Al día siguiente teníamos nuestro primer trabajo en Kyoto, nos presentamos y cuando ya estaba todas las presentaciones en orden nos pudimos ir a conocer esa gran ciudad, rápidamente nos pusieron un coche con el chófer para que pudiéramos ver más cosas, era maravilloso, nos impresiono el Kyoto antiguo, sus parques ¡Maravillosos parques! Sobre todo el Parque Imperial: limpio, pulcro, donde se asemejan a grandes templos, donde el dios son los: árboles, las flores, de tantas y tantas clases de camelias, colores y formas, aromas, olores que entraba dentro de nosotros, para instalarse en lo más hondo de nuestro ser, tanto que aun pasados los años, al recordar sigues teniendo su aroma muy cerca de ti. Su exquisita educación les hace saber conservar incorrupta aquello que la naturaleza les ha dado.
Kyoto antiguo, romántico y señorial. El mejor lugar para ver aquellos maravillosos cerezos en flor, era como soñar y temer el despertar, algunos ya estaban llorando, porque llanto parecía aquellos pétalos al desprenderse de sus ramas y caer al suelo, o, sobre aquellos que paseaban debajo de ellos. Era un paisaje sin igual, verdaderamente espectacular. Gentes de otras razas, de otros lugares venidos hasta un país de ensueño para contemplar un espectáculo que nunca se olvida, y, entre tantos paseantes podíamos ver las geishas ¡Alumnas! Nos dijeron, están aprendiendo y solamente las dejan salir ahora, cuando los cerezos están en flor. Un maravilloso cuadro, una majestuosa armonía, todo aquello hablaba de otros tiempos, de otros lugares y tal vez tenías que pellizcarte de vez en cuando para darte cuenta que estabas despiertas, no era un sueño, era una realidad, yo insignificante persona estaba en un lugar de cuento de hadas.
Recuerdos que nunca se borraran de nosotros. Ahora no solamente estos, otros también bullen en la mente, cuando todo está fuera de control, cuando el sufrimiento se ha instalado de nuevo en sus carnes, yo miro al cielo y en silencio dejo volar una plegaria, un beso para todos ellos.

lunes, 11 de abril de 2011

INAUGURACION EXPOSICIÓN HIGORCA

Oleo/cartón - Autora: Higorca Gómez

Hoy mi meta es dar las gracias a todas aquellas personas que me han acompañado: unas físicamente, otras en la distancia pero junto a mí con el pensamiento, dando toda la energía positiva que llevan dentro, con nobleza, entregando su cariño.
Han sido muchas las cartas que he recibido apoyándome, compartiendo conmigo ese momento que aun no siendo el primero, siempre es necesario. Siempre recordare unos momentos cumbres, emotivos, de esos que atenazan la garganta, y, nublan la vista. Cuando ves que llegan con un ramo de flores: rosas blancas, flores silvestres, o, más rosas, y, en realidad, no esperas nada… El corazón da un vuelco, lees atentamente las tarjetas, piensas, meditas… y…  dices cuando te preguntan ¡¡son amigas!! Pero ¡mis amigas virtuales! Entonces, un nudo aprieta la garganta, y rueda esa lágrima furtiva, salada y un poco negra a causa de ese rímel que sin saber porque te has dejado “atacar” en las pestañas.
Gracias, gracias mil, por acordaros de esta humilde persona que tanto tiene que aprender de todas vosotras. Fue un día redondo e inolvidable, nuestros amigos no virtuales, los físicos y en carne y hueso estaban cerca, muy cerca, el Centro de Interpretación del Agua, es un lugar maravilloso. En el encontramos unas magníficas personas, que saben lo que llevan entre manos: educadas, simpáticas, dispuestas a hacer lo difícil, fácil, atentas hasta en los más pequeños detalles. Luego nos fuimos todos a comer: buena comida, regada con un buen caldo de la tierra, de esta tierra castellano-manchega. Toda la comida amenizada por dos grandes personajes, los Fernando, que son siempre los que hacen que el grupo sea de lo más divertido.
Un día radiante de primavera, así que esperamos un rato y un gran experto en ese parque natural nos fue guiando y adentrando en esa naturaleza: viva, colorista, de atardecer maravilloso, soñador. Vimos como esas aves que recorren los cielos, cuando cae la tarde vuelven a su casa, a dormir a su cama, como hacemos los humanos. Bellas plumas paseaban sobre nuestras cabezas buscando el reposo nocturno, al igual que nosotros buscábamos ya ese descanso, pero que al caminar sobre esas aguas te sentías relajada y con ganas de seguir caminando y descubriendo cualquier: avecilla, sonido, cante o croar de las ranas, parecen iguales, pero ¡¡¡no!!! ¡Todos son distintos!
Esa noche cuando por fin me encontré en mi cama, me puse a repasar cada momento, y me sentí satisfecha y agradecida a todos aquellos que han hecho posible que mi pequeña muestra haya sido un éxito, en todos los sentidos y que además hayan llegado hasta mi esos reconocimientos florales que han sido de bienvenida a esas amistades. Gracias amigas, mil gracias.