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CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

miércoles, 24 de febrero de 2010

¿QUEREIS UN MATE?





Hoy no es una entrada cualquiera. Hoy quiero invitar a todos a tomar un mate, y tampoco hace falta que yo escriba mucho porque ya esta todo dicho debajo de estas letras.
Gracias amigos argentinos, me uno a vos y me lo preparo, me encanta, esta exquisito, relaja y deja el estómago como vulgarmente se dice "como una seda"

Tengo que decir que este poema o prosa o un pequeño texto literario, no es mío ¡No! Viene de allende los mares, cruzando las olas, los montes también, pisando las ondas, os invito a leer mientras saboreáis esta rica hierba.

El mate no es una bebida.. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda: ¿unos mates?.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde:
'Como tomes vos'.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da.
La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.
No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. Es querible la compañia.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambiá la yerba!'.
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, ¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.

10 comentarios:

ANZAGA dijo...

Bueno yo no lo he probado nunca... No desaprovecharé la primera oportunidad que encuentre....

La rosa, tus deseos, tu apoyo y tu amistad son el mejor regalo.

Saludos

Montserrat Sala dijo...

Tomamos un mate Higorca? Hoy ya no hace tanto frio, pero cuando vuelve el fresquito, que volverá, nos sentaremos a tomarlo y haremos como si somos argentinas de pura raza. chupar esta deliciosa hierba que beneficia a la salud, seegun dicen. Abrazos.

Norma dijo...

Querida amiga, me ha emocionado ver el mate(fijate el porte que tiene), y, el texto, nunca pensé que lo publicarías. Todo lo que dice es muy, pero muy cierto.
Higor, ya pusiste la pava?, ok, entonces tomemos mate. Muchos besos para tí y para José.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Higorca:

Pues si me apetece tomar un mate, contigo y con Norma, auqneu sólo sea con la imaginación.
Me ha gustado mucho tu entrada Higorca.Besos.
Montserrat

Pilar dijo...

como Anzaga, tampoco yo lo he probado nunca...
viniendo de tí, lo intentaremos¡¡
muchas gracias por tu regalo¡¡
un fuerte abrazo

MIGUEL NONAY dijo...

Gracias por la invitación, tengo mate en casa, suelo beberlo desde que estuve en ARgentina hace 3 años, efectivamente es la personificación del compañerismo y la amistad, una forma de relacionarse.


Muchos besos, amiga mía y gracias por todo tu apoyo.


A Salto De Mata

Mina dijo...

Higorca, que linda entrada, nunca he probado el mate, pero muero de ganas por hacerlo y dejarme llevar por su sabor...

Besitos y salud!! con mate

fonsilleda dijo...

Pienso que has hecho una bonita entrada para alabar el mate.
Lo probé hace años y, francamente no me gustó. Supongo que es cuestión de costumbre.
De todas formas gracias porque he regresado una vez más a mi familia argentina.
Bicos.

salvadorpliego dijo...

Con el mate en la mano, lo levanto y digo: Salud!!!!!!!!

Un buen brindis por el arte y por ti.

Un fuerte abrazo.

Nikkita dijo...

Hola amiga, la verdad es que no lo he probado nucna, pero después de leerte me han entrado unas ganas locas de probarlo.
Muchos besos.