Seguidores -- GRACIAS POR ACOMPAÑARME OTRO AÑO

UNIÓN HISPANOAMERICANA DE ESCRITORES

UNIÓN HISPANOAMERICANA DE ESCRITORES

PALABRAS DIVERSAS

CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

miércoles, 20 de enero de 2010

REUNION DE BOHEMIOS

En una de las reuniones, donde estábamos un buen puñado de artistas, un poco bohemios, llenos de energía, con ánimos y muchas ganas de lucha, deseando triunfar cada uno en su campo.
Nos encontrábamos en una taberna de un pequeño pueblo del centro de Bélgica, muy cerca de Namur donde podemos encontrar un museo dedicado a un pintor hijo de esa ciudad, dicho señor era un poco erótico y todo su trabajo estaba basado en el mismo tema. Excepto una de sus obras, precisamente esa estaba dedicada a nuestro gran caballero llamado Don Quijote de la Mancha y además lo pinto cuando Rops (que así se llamaba el artista) iba camino de Toledo. Esto último lo había puesto en un enorme letrero donde se podía leer perfectamente. Era un pintor del siglo dieciocho.
Sobre aquella obra entablamos nuestra tertulia. Sobre la mesa una cerveza del lugar, cerveza negra, oscura, espesa, parecía que se podía masticar, decían que era muy buena, a mi como no me gusta, prefería beber un café ya que allí de vino, "cero pelotero".
Cuando llevábamos un rato cambiamos de conversación y todo derivo a uno de nuestros compañeros y sobre todo un gran amigo, él era un escultor magnífico, reconocido ya en muchos países, quizás era el más mayor de todos y nos servia como padre, sobretodo por su experiencia y sabiduría; nos gustaba que nos contara muchas de sus historias mundanas, él era un soltero ya metido en unos años, le gustaban las mujeres y mucho, al mismo tiempo las respetaba, la verdad es, que él era un caballero de los que pudiéramos llamar un "dandi" todo cortesía, muy bien vestido, el pelo casi blanco recogido en una coleta bastante larga, delgado y alto, sabía cuidarse muy bien y lo más importante amigo de sus amigos.
Siempre le recordaremos era el alma mater en todas las reuniones, tenía una conversación fluida y animosa.
Aquel día su historia fue:
-En uno de los viajes que hice a un país esquimal, iba acompañado de un amigo, este último ya había ido más veces y conocía todo aquello bastante bien, también a su gente, sabía que eran acogedores y muy agradables.
- Al día siguiente de llegar, mi amigo me dijo iba a visitar a una familia, era una visita de cortesía.
- Bueno ¡vamos! ¿Allí se puede fumar? O, explícame no vaya a ser que...
-¡No! ¡No! Tú fuma ya lo veras, te gustarán.
-Llegamos y cuando nos vieron, después de saludarse muy amablemente nos invitaron a entrar y a sentarnos, nos pusieron unas bebidas y entablamos una conversación, todo normal y sensato.
-Aquello era sobre los años cincuenta.
-Cuando llevábamos allí un buen rato y después de hablar cada uno de nuestros trabajos y de otras muchas cosas, vemos que sale una señora bastante entrada en carnes, bastante brillante toda ella y muy sonriente.
-Me quede sorprendido al verla pero claro pensé que aquello era normal entre ellos, de pronto se levanta el señor de la casa y se dirige a mi, invitándome a que acompañara a su señora para la "cama".
-Me quede mudo, blanco y de todos los colores, no sabía que decir, ni que hacer, de golpe recordé que mi camisa era de cuello mao (Era normal en él ya que le gustaba ese tipo de ropa).
- Muy educadamente me puse el dedo en el cuello y le dije que era sacerdote, ellos tienen mucho respeto por las religiones o creencias de cada uno.
-Eso me salvo de una buena, mire a mi amigo, la señora me pidió perdón y se retiro, todavía tengo al olor en la nariz de aquella grasa de foca que se untan por todo el cuerpo para hacer feliz a un hombre.
-Desde entonces siempre me las he comprado de ese tipo de cuello.
Recuerdo de nuestras carcajadas y risas, viendo la cara que nuestro amigo ponía, levantamos nuestras copas o nuestras tazas para brindar por su buena salida y además sin hacer daño a nadie y respetando las formas de los demás ya que los esquimales ofrecen a sus invitados preferidos a su esposa como entrega de su amistad.

6 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

HOLA HIGORCA: ESTA HISTORIA ME HA RECORDADO LA PELICULA LOS DIENTES DEL DIABLO.
CUANDO UN ESQUIMAL LE OFRECE A ANTONY QUINN REIRSE CON SU ESPOSA.

MENOS MAL QUE AQUI NO SE ESTILAN ESTA CLASE DE PROTOCOLOS JA, JA...

MOLTS PETONS. Montserrat

La abuela frescotona dijo...

a mi me recuerda, un libro que leí hace muchos años, EL PAÍS DE LAS SOMBRAS LARGAS.

muy divertida anécdota Higorca, te abrazo querida amiga

Norma dijo...

Higorca he encontrado tu historia cargada de una maravillosa sensualidad. Me encantó. Aunque no sé si me gustaría que Jorge me ofrezca a alguno de sus amigos, ja ja ja. Gracias.

Jubilada en Acción! dijo...

Interesante narración, como tu sabes hacerlas "Cautivante"

Gracias por el buen momento que me hisiste pasar en esta corta visita a tu blog.

Que estes bien.

fonsilleda dijo...

Curiosa y erótica historia. Imaginarla le resulta difícil a esta mentalidad nuestra tan occidental.
Bicos.

Montserrat Sala dijo...

El dibujo de hoy es muy bonito i la història curiosa e interesante. Gracias por compartir