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CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

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Portada: Higorca

miércoles, 14 de octubre de 2009

PASEO POR LA MANCHA DEL QUIJOTE




Hoy vamos a dar un paseo por La Mancha. Tierra de gigantes, de vides y del Quijote.
Con la bonanza del tiempo gusta de pasear por estos caminos, podemos ver y acercarnos hasta los vendimiadores que ya casi finalizan su trabajo, un trabajo duro donde los haya, los riñones, las lumbares se resienten pero ellos siguen con la misma ilusión de siempre pensando en ese delicioso mosto que se transformara.
Seguimos caminando y vemos otros árboles que nos rodean, los olivos cargados de ese fruto que una vez ordeñado se vuelve oro, primero serán las aceitunas o las olivas, según quien las este mirando, ahora todavía están verdes, no es la época, luego se tornaran negras, o mejor moradas, oscuras, dispuestas a pasar por la almazara y vomitar ese licor dorado, maravilloso que saborearemos en todas las cocinas de la tierra.
Frutos de esa tierra roja, tierra dura debido a la cantidad de piedras que podemos encontrar, claro que eso le da mejor sabor a una y a otra cosa, a los dos frutos exquisitos.
Cabalgando como diría nuestro hidalgo caballero vamos llegando hasta el pequeño pueblo de Puerto Lapice, cansados buscamos refugio en el lugar más indicado, La Venta de Don Quijote.
Entramos en la bodega, es un lugar enigmático y al mismo tiempo acogedor. Grandes tinajas como enormes guardianes, custodian el lugar, en aquel tiempo el vino las habitaba y hoy, aún con el paso de los años todavía conservan el delicioso aroma de aquel contenido.
Cuenta el famoso manco de Lepanto (que por otro lado fantasía no le falto) que en esa Venta paso una noche su andante protagonista y cuando levantose por la mañana, pensó que todavía soñando estaba.
No solamente de descanso y frescor sirve en verano, no, por algo estamos en el mismo corazón de la Mancha, aquí también podemos "llenar nuestra panza" como bien diría tan fiel escudero, y, es que en tan bonito lugar el apetito se nos ha abierto. Vemos que viene el camarero, o más bien siguiendo un poco el léxico de antaño vemos al mozo con una bandeja en la mano, una jarra y un vaso.
El vino que nos sirven es caldo de las vides que hemos encontrado y eso sí, unas buenas migas servidas en la sartén que se han hecho, con sus ajos y tropezones, y además un buen plato de ese rico manjar de los dioses, queso, buen queso manchego, de la leche de esas ovejas que por no ser menos son también manchegas y ¿vamos a por el postre? Arroz con leche o leche frita y ¿porqué no? Una bizcochada que también sabe buena.
Terminamos la tertulia, la sobremesa que ha sido larga, volvemos a emprender la caminata.

4 comentarios:

Norma dijo...

Gracias por el relato amiga, no sabes cuánto me haces viajar. Está buena la mesa. Un abrazo.

José Ramón dijo...

Higorca gracias por tu felicitación saludos

Nikkita dijo...

Hola Higorca, gracias por el mensaje que me has dejado. Gracias a él, he podido encontrar tu blog, y me parece maravilloso. Solo leyendo este entrada la vivo como si estuviera allí.
Un saludo

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

BONITO PASEO POR LA MANCHA. MIENTRAS LO LEIA TE IBA ACOMPAÑANDO.
UN PETÒ.