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CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

martes, 22 de abril de 2008

FRIO EN EL ALMA Poesia escrita en el año 2003 Bretaña (Francia)

Siento mi cuerpo temblar,
un frío intenso me invade
frío de clima inhóspito, frío de hambre
necesito comer y no tengo que
no estoy en mi casa...
y... tampoco se donde estoy.

Mis pasos son vigilados
como en una celda presa,
ojos vigilantes que no pierden detalle...
de mi pequeño quehacer.
¿Porqué salí de mi casa sin saber?
¿Porqué no volver a ella?
Hasta más noticias tener.

Es que nada es cierto de lo hablado ayer.
Quiero volver a mi patria, a ver ese sol lucir,
allí en lo más alto, envolverme en su luz,
sentir con ansias su calor,
aunque sea en medio de este terrible dolor.

Aquí tiemblo de frío, de miedo,
de soledad, de angustia, en medio de este desconcierto.
Por que no se donde estoy,
ni tampoco a donde voy,
quiero volver a mi patria a mi tierra,
de la que nunca debí salir.

Y cuando sepa bien mi futuro,
libremente, sin cadenas,
volar por inmensidades,
buscar un mar abierto,
donde no temblar de frío,
ni tampoco de hambre, y,
mucho menos de amores.

Necesito sentir de nuevo
el calor de una mano amorosa
sobre mi helada piel,
la palabra dulce, acariciante,
un te quiero al amanecer,
sentir que alguien me quiere,
eso es el calor del amor.

No quiero temblar de miedo,
pensando que nada hago bien.
No pueden haber lágrimas en mis ojos,
nadie lo debe saber.
Necesito tanto el calor de una mano
que me quiera bien, el sabor dulce
de unos besos, tus besos que me saben a miel.

Palabras acariciantes,
como aquellas que me decías ayer,
quiero volver a soñar,
dejando volar mi alma en el atardecer.
Saber que estoy viva, volver a querer
querer y amar igual que ayer.
No quiero temblar de hambre, ni de frío.
¿Podrá volver a ser?

Me siento sola aquí en una tierra extraña,
no puedo vivir, tengo sed, frío, hambre...
de pan, amor y de besos...
caricias, de todo lo que tuve ayer.
Llueve intensamente, ese ruido...
sobre los cristales... me estremece.

Tiemblo y sigo temblando,
y se el porque, hasta mi mano tiembla
y también se por que,
esta casa esta muerta.
Quiero volver a mi patria, a mi tierra...
a mi casa, esa casa llena de luz, de calor, de amor.

Compartir todo lo mío,
sentir esa mano ardiente,
acariciando mi piel, esos labios rojos...
que tanto amo,
posarse sobre los mios fríos, solos, mudos hoy.
Sentir que nadie me espía,
que esa mirada se clava como un puñal,
un puñal que se clava en mi piel.

Soledad inmensa ¿Por qué?
Necesito tu voz que me llame,
que acaricie mis oídos,
que me diga ¿Donde estas amor?
Ven amor, arrimate, calienta tus pies.

Arrullo ardiente con el que me desperté ayer,
hoy nada tengo, lo perdí también.
Soledad, temblor, llanto,
que nadie puede ver.