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CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

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Portada: Higorca

lunes, 15 de diciembre de 2008

LAS FIESTAS DE NAVIDAD



Sin darnos cuenta llegan las fiestas más entrañables del año. Las fiestas en que la familia se reune, habla de mil temas, es como si no se viesen en todo el año. Claro que muchos no nos vemos nada más que en estas fiestas.
Se come, se bebe, se ríe y todo es en exceso, volvemos a lo mismo, es como si en todo el año, no se comiera, ni se bebiera, es como si solamente en estos días se viviera.
¿Por qué? Cuando lo preguntamos nadie responde, a lo más te dicen simplemente. Es Navidad.
Pero para mi es algo más, los recuerdos se agolpan en mi mente y casi siempre se me encoge el corazón, a veces pienso que deberían pasar rápidas, como en un suspiro. Luego, pienso y me digo en mi interior me gusta que lleguen. Me gusta poner el nacimiento, el Niño, en el centro de esos dos personajes que tanto amamos los católicos. La Virgen y San José, todo ello arropaditos por el buey y la mula, en ese pesebre donde María tuvo que parir a su hijo.
El Hijo de Dios hecho hombre.
Recuerdo en mi infancia cuando ayudaba a mi padre a montar el "pesebre" el belén. Me gustaba que él lo hiciera, solía empezar poniendo las montañas de corcho, y un río que bajaba y recorría todo aquel belén. Mi papá me había hecho un canalito de metal donde se podía tener agua, luego aquella maquinita la reciclaba y de nuevo pasaba, siempre corría agua por mi río, me pasaba las horas muertas mirando.
Y luego lo armaba, yo le ayudaba, cada vez que me pedía una de las figuritas yo la buscaba, las habíamos puesto sobre una mesa, estaban limpias y dispuestas.
Dentro del río poníamos los patitos y también había un puente y sobre el puente una señora con un cántaro sobre la cadera, estaba en una posición que se notaba que venía del pozo y era como si cruzara el río.
En las montañas poníamos musgo verde, mi padre me enseño a rociar todos los días un poco y con cuidado para que no se secara, también tenía rebaños de corderos y un pastor que los cuidaba. Y en el pueblo había una castañera, y figuras que iban y otras que venían. Y unas llevaban leña al hombro, otros la llevaban sobre un burro cargado.
También señoras que lavaban en la orilla de aquel río, y un pozo y al lado la samaritana, según me decía mi papá que me iba contando cada cosa que ponía, haciendo de ello un cuento para que los niños lo entendiéramos.
Colgábamos una estrella, bueno en realidad era un cometa grande para que los Reyes lo vieran bien y la siguieran para llegar a donde estaba el Niño, el Niño Dios, a ellos los colocábamos después de pasar el día de Año Nuevo poníamos los Reyes Magos cerca del portal.
Pero había algo que me encantaba y que todavía lo guardo. Era mi figura preferida, el caganet, el señor que estaba haciendo "sus cosas" con su culo al aire. Recuerdo que lo poníamos un poco escondido para que nadie le viera sus vergüenzas. Pero a mi me gustaba mucho y que narices me sigue gustando.
Mis figuras eran de barro, por alrededor de estos días, íbamos a comprar alguna que faltaba o que nos gustara. Cogíamos el metro en la puerta de casa y "ale" hasta Gracia, nos acompañaban el abuelo y mi primo, era toda una fiesta.
Preparábamos todo con la mayor ilusión. Le dábamos de comer todos los días "al tió" para luego hacerlo "cagar" la Noche buena.
"El tió" era un tronco bastante grande que esa noche lo sacaban los mayores muy tapadito, los niños con un palo en ristre le cantábamos para que nos diera golosinas, si no estábamos dispuestos a pegarle fuerte.
Todo era distinto. Maravillosos e inolvidables recuerdos. Ahora ya nada es igual, todo ha cambiado, no digo ni mejor ni peor, distinto.
Espero que todos disfruten en estos maravillosos días. Que sean felices y no abusemos mucho de todos esos manjares que nos están esperando.

3 comentarios:

Silvana dijo...

Que maravilloso Blog. Gracias por dejarme tantos deseos de felicidad y por escribirle a Germán.
Te deseo lo más bello de la vida que es: "LA VIDA MISMA", junto a los tuyos
Te quiero Higorca y sigo tu blog de cerquita :)

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Higorca.¡Cuántas cosas en común tenemos!
Veo que tu tambíen, hacias "cagar el Tió", el tronco viejo.Es una tradición de nuestra querida Barcelona.Que vivas el espíritu de la Navidad, con mucho Amor,Paz y Armonia.Y sientas en tu corazón la ternura del Nacimiento del Niño Jesús.Un abrazo.Montserrat.

Norma dijo...

Higorca desde hace dos días que estoy incursionando en tu blog, no dejo de admirarme por los escritos y por las pinturas, esos dibujos, los colores, los pañuelos. ¡Qué arte!, por Dios. Realmente espectacular, También me han gustado las obras del pintor Higueras.- Un abrazo desde Buenos Aires.