Seguidores -- GRACIAS POR ACOMPAÑARME OTRO AÑO

CONCIERTO DE MORENTE

LA EPIDEMIA AZUL

LA EPIDEMIA AZUL
Portada: Higorca

lunes, 8 de diciembre de 2008

HOMENAJE A UN MAESTRO: AGUSTIN UBEDA

Ayer día 7 de diciembre del año en curso, 2008, fue un día muy bonito, algo que siempre recordaremos, claro los artistas que allí nos encontrábamos.
Amaneció un poco gris, parecía que iba a llover y en realidad caía un chirimiri inusual en la tierra de Don Quijote.
De pronto paro y todo se quedo calma, además no hacía frío, era un día estupendo, de invierno benigno. Más bien del sur de esta piel de toro. Pero no, estábamos en un lugar de La Mancha. En un pueblo donde vio la luz por primera vez ese maestro de pintura. Agustín Ubeda.
Su fama llego lejos, en vida (que es lo bonito) conocido en todo el mundo. De pequeño marcho a Madrid, allí hizo Bellas Artes en San Fernando. Aprovecho bien sus estudios, cuando termino, le fue concedida una beca y pudo viajar a París, la capital de la luz, del romanticismo y de muchas cosas más para todos aquello que hemos compartido ese trocito de Europa.
Luego vuelve a España, a Madrid de nuevo, le conceden una cátedra y puede desenvolver su trabajo magníficamente.
Siempre tiene la mirada (una mirada picaresca) sobre las mujeres, y, en ella basa su obra. Las pinta en multitud de formas y maneras, posturas y pensamientos, flotando y caminando, pero eso sí, siempre con el respeto debido, dándole el lugar preferente.
En el aula de trabajo conoce a una alumna, Carmen Morcillo, se cruzan sus miradas, se cruzan sus vidas y forman una familia y ella aún siendo una pintora de pro, sacrifica los pinceles y deja los lienzos para dedicarse de pleno en el hombre que ama, más tarde en los hijos que llegan fruto de sus amores.
Su pueblo nunca olvida a ese hombre que destaca en popularidad y llevando a Herencia por bandera. Le hace hijo predilecto y le pone una calle con su nombre en el centro de su villa natal.
También en el maravilloso parque del lugar restauran una antigua casa para ubicar en ella las exposiciones traídas hasta aquí de otros lugares. Y esa sala también tiene el honor de llevar su nombre, sala de exposiciones Agustín Ubeda. Otro reconocimiento más a ese gran artista. De nuevo su pueblo ha sabido dar agradecimiento a un buen trabajo.
Siempre estuvo presente aunque él no se prodigaba mucho por el lugar debido a su trabajo y compromisos sociales.
Finalizando el año 2007 fallece en su casa de Madrid, nos deja el hombre, pero nos deja todo su legado, su vida en cada uno de los cuadros pintados por él. Lo más grande que puede dejar una persona, su legado, su inmortalidad, lo que nunca muere.
Y de nuevo su pueblo le recuerda y deja en el lugar adecuado el poso que nunca desaparece. Una escultura de él, de Agustín, del hombre que lleno tantas páginas con su bien hacer, su buena obra.
La escultura encargo del ayuntamiento al escultor Don Francisco Arráez. Esplendida obra, buen trabajo, en bronce sí, pero antes modelado, trabajado con mimo el barro, dándole la vida, el calor necesario para luego pasarlo a bronce, un metal frío que también él, Paco le ha dado esa mirada, esa sonrisa que llena, en sus manos una paloma, el ave de la paz, o ¿Quizás para ellos significa algo más? Digo para el pintor en su día y para el escultor que bien lo conocía. Lo preguntare.
Vuelvo a esa escultura de mirada picaresca y cálida, su cabeza vuelta a esa sala que lleva su nombre. Todo ello una idea fantástica. Ubicada en el lugar perfecto.
Allí nos reunimos unos pocos compañeros de trabajo y sobre todo su familia, Carmen su viuda, sus hijos, sus nietos. Con la emoción en sus ojos llenos de lágrimas, en sus gestos de amor al marido, al padre, al abuelo.
Fueron unos momentos emocionantes para todos, también para el hombre que ha llevado con un trabajo magnifico hasta ese parque, hasta ese lugar emblemático al hombre, al artista, al pintor, al catedrático, pero sobre todo a la persona que fue Don Agustín Ubeda.
La viuda estuvo rodeada de sus hijos y nietos, pero también de autoridades que la arropaban y de un grupo de amigos que nos emocionamos al igual que ellos.
Bonito el día, también la lluvia respeto todo el rato, luego empezó de nuevo la lluvia como si quisiera dar la bienvenida al nuevo inquilino del parque de Herencia, el pueblo que le vio nacer.

No hay comentarios: